jueves, 30 de abril de 2009

epidemias y globalización

Las imágenes que cubren las primeras planas de los medios parecen haber sido extraídas de una película de ciencia ficción: una enorme cantidad de personas que se desplazan por la vía pública con los rostros a medio cubrir ante el riesgo de la enfermedad. Las patologías cobran mayor virulencia, todos quieren estar preparados y tal parece que algunos agentes son mas controlables desde la perspectiva mediática, es decir,¿hasta dónde cada uno de nosotros podemos asumir una cuota de responsabilidad en la diseminación de enfermedades y en su control?, ¿podemos manejar una cuota personal de poder en un mundo donde se borra más al individuo y se privilegia la masa humana? Los virus se propagan como la información y, en un mundo globalizado, lo hacen con mayor rapidez. La guerra ya no es rentable para la reactivación económica, pero sí lo es la enfermedad, sobre todo, lo que se relaciona con el desarrollo de tecnología para la investigación: si se puede invertir en la conquista de territorios con cauda de miles de víctimas, también puede hacerse para salvar vidas. ¿Quiénes salen ganando en la carrera y en el desarrollo de medicina preventiva?

viernes, 2 de enero de 2009

Asepsia

Si me ve callada
no crea que tengo un misterio.
A veces puedo ser misteriosa
pero eso no es ser distinta…
es porque estoy pensativa.
Estar callada es como impostar la voz
Algunas veces soy la abnegada
madre que se cuida las espaldas
para que no le quiten los hijos
por darles malos ejemplos
de cordura
o de comportamiento;
Guardo también el equilibrio
entre empleo y oficio casero.
Se me podría ver inmutable,
tranquila,
para él soy una verdadera asesina
de sus emociones
y usted no verá nada
porque limpio
todos los días
la escena del crimen.

sábado, 11 de octubre de 2008

Niños de una patria indiferente

Indigna ver niños tan pequeños en la calle pidiendo limosna. Este que hoy vi en la Calzada San Juan era de escasos cinco años. Tenía dos naranjas en las manos que le servían para hacer malabares con dificultad: las lanzaba al aire un par de veces y luego las hacía descansar en sus brazos para recoger las monedas que la gente conmovida quisiera regalarle. Dos cuadras cerca de allí funciona una "escuela abierta", allí este niño podría aprender habilidades sin necesidad de humillarse. Es realmente doloroso saber que otro ser humano lo tenga en esas condiciones de explotación y que, quienes nos conmovemos de su condición y de su carita de lástima, seamos incapaces de conducirlo hasta donde se le recibiría bien. Un sentimiento de culpabilidad asalta el saberse cómplice de la situación de nuestros niños y no seamos capaces de cambiarla. Para esos niños es el programa: para quienes necesitan alejarse del riesgo y estén en condiciones de vulnerabilidad social en esta patria violenta e indiferente