viernes, 2 de enero de 2009

Asepsia

Si me ve callada
no crea que tengo un misterio.
A veces puedo ser misteriosa
pero eso no es ser distinta…
es porque estoy pensativa.
Estar callada es como impostar la voz
Algunas veces soy la abnegada
madre que se cuida las espaldas
para que no le quiten los hijos
por darles malos ejemplos
de cordura
o de comportamiento;
Guardo también el equilibrio
entre empleo y oficio casero.
Se me podría ver inmutable,
tranquila,
para él soy una verdadera asesina
de sus emociones
y usted no verá nada
porque limpio
todos los días
la escena del crimen.

sábado, 11 de octubre de 2008

Niños de una patria indiferente

Indigna ver niños tan pequeños en la calle pidiendo limosna. Este que hoy vi en la Calzada San Juan era de escasos cinco años. Tenía dos naranjas en las manos que le servían para hacer malabares con dificultad: las lanzaba al aire un par de veces y luego las hacía descansar en sus brazos para recoger las monedas que la gente conmovida quisiera regalarle. Dos cuadras cerca de allí funciona una "escuela abierta", allí este niño podría aprender habilidades sin necesidad de humillarse. Es realmente doloroso saber que otro ser humano lo tenga en esas condiciones de explotación y que, quienes nos conmovemos de su condición y de su carita de lástima, seamos incapaces de conducirlo hasta donde se le recibiría bien. Un sentimiento de culpabilidad asalta el saberse cómplice de la situación de nuestros niños y no seamos capaces de cambiarla. Para esos niños es el programa: para quienes necesitan alejarse del riesgo y estén en condiciones de vulnerabilidad social en esta patria violenta e indiferente

jueves, 17 de abril de 2008

¿y si después de tantas palabras no sobrevive la palabra?
César Vallejo

Mi sistema inmunológico está hecho de palabras, me blindan contra la frialdad, me abrigan en su lamento y me cobijan en su esperanza. Mientras pueda tomar la palabra, mientras pueda lanzarlas al borde de la calle, mientras pueda alzarlas sobre las cabezas de los que no la entienden, mientras pueda gritarlas o callarlas, mientras tenga control sobre mi pluma, les daré vida y ellas me mantendrá con vida.